La vajilla se ha convertido en un elemento de referencia en nuestros hogares. Y no sólo como utensilio de cocina o servicio de mesa. No en vano, durante los últimos años, se ha intensificado por una corriente interiorista bastante fuerte, transformándose en un componente que combina practicidad con decoración.
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Una pieza con la que vestir la mesa y todo un reclamo para agradar a nuestros comensales. ¿La consecuencia? Un surtido de formas, diseños y colores que van desde los que nos ofrece la vajilla Azure Vista Alegre hasta lo visto en colecciones temáticas o de corte algo más clásico.
¿Te has quedado sin ideas? No te preocupes, en las siguientes líneas nos centramos en la vajilla y en los colores más elegantes disponibles en el mercado.
La importancia del color en la vajilla
Porcelana, cerámica, loza, cristal, melamina, vidrio… Los materiales con los que se fabrican actualmente una vajilla son realmente variados. Y cada uno cuenta con diferentes propiedades y características. No obstante, nosotros hemos decidido centrarnos en un rasgo rara vez tenido en cuenta, el color.
¿Sabías qué los tonos cálidos como el naranja suelen aumentar el apetito? Y lo contrario ocurre con el color azul. Tonalidades, estás últimas, que suelen hacer disminuir el hambre de los comensales.
Los colores más elegantes
Redirigiéndonos a cuestiones estéticas, todos buscamos colores para nuestra vajilla que se asocien de una forma equilibrada, pero sensorial, con nuestra mesa y sus diferentes composiciones. Por todo ello, compartimos algunos de los colores de vajilla más elegantes:
- Azul: hablar de azul es hablar de cielo, horizonte, mar, libertad, confianza, calma y seguridad. Rasgos distintivos cuya presencia en nuestra mesa resulta importante. Para rematar, se trata de un color que combina elegantemente con otros colores como el blanco o el amarillo.
- Negro: puede que no sea uno de los colores más utilizados en la vajilla. No obstante, el color negro transmite sobriedad, elegancia, pero también fuerza, personalidad e impacto sensorial. ¿Has pensado combinarlo con el blanco? El resultado es realmente espectacular.
- Verde: el verde es, junto al azul o el blanco, uno de los colores más demandados actualmente para las vajillas. ¿Los motivos? Evoca libertad, naturaleza, equilibrio y, en definitiva, alegría.
- Plata: La plata, como color, también se configura como una de las opciones más escogidas. No en vano se trata de un color que aporta distinción y estilo. Eso sí, no resulta recomendable abusar de él. Por otro lado, vuelve a ser muy habitual incorporar labrados en plata de ley. Detalles, de exquisita factura, que aportan un toque de elegancia realmente vistoso.
- Blanco: los colores neutros se coronan como alternativas atemporales que aportan elegancia y distinción. Combinando, por el camino, con casi cualquier otro elemento o color.
A estas alturas del texto la conclusión debe ser meridianamente clara, el color de la vajilla va mucho más allá de la estética y la moda. Y es que, siguiendo un símil de lo más acertado, la vajilla es a la mesa lo que el pincel al lienzo del artista.








