Los roscos de nata de mi abuela Victorina son puro sabor a tradición: tiernos por dentro y crujientes por fuera. Una receta casera que nunca falla.
Tabla de contenidos de esta receta
Ingredientes
Para 8-10 personas
- 2 huevos
- 200 ml de nata para montar (crema de leche)
- 180 gr de azúcar
- Ralladura de 1 limón
- 1/2 cucharadita de canela en polvo
- 1 sobre de levadura en polvo/polvos de hornear (16 gr)
- 500 gr de harina de trigo (aproximadamente)
- Aceite suave para freír
- Azúcar para rebozar
Cómo preparar los roscos de nata de mi abuela
1. Mezclar ingredientes húmedos. Separar las yemas de las claras. Montar las claras a punto de nieve y reservar. En un bol aparte añadir la nata para montar (crema de leche), el azúcar, las 2 yemas, la ralladura de limón y la canela en polvo. Mezclar con varillas.
Agregar las claras a punto de nieve e integrar con movimientos envolventes.

2. Incorporar los ingredientes secos. Añadir la levadura, integrar, e incorporar la harina de trigo, poco a poco, a la vez que mezclamos. Amasar con las manos cuando ya no puedas mezclar con la cuchara. Debe de quedar una masa esponjosa que no se pegue a las manos.

3. Formar los roscos. Coger porciones de masa y dar forma de roscos: hacer una bolita, estirar para hacer un churro pequeño y unir sus extremos dándole la forma circular.

4. Freír y rebozar por azúcar. Freír en aceite de girasol hasta que estén doraditos, dándole la vuelta para que se hagan bien por todas partes. Sácalos sobre papel absorbente y pásalos por azúcar cuando aún estén calientes.

Consejos para esta receta
- Si ves que te cuesta darle forma a los roscos, puedes añadirte un poco de aceite en las manos para que la masa no se te pegue.
- El aceite no debe estar demasiado caliente (que no humee). Lo ideal es freír los roscos en pequeñas tandas para que el calor no se venga abajo.
- Cuando no puedas mezclar la harina con el resto de ingredientes con una cuchara, pásala a la encimera y trabaja con las manos
- Cubre los roscos con un paño limpio mientras reposan y los fríes por tandas para que no se resequen.









