Si te gusta la leche frita tradicional, espera a probar esta versión de chocolate: cremosa por dentro, crujiente por fuera y con un sabor intenso que la convierte en un postre irresistible. Vamos a ver cómo se hace esta leche frita de chocolate paso a paso.
Tabla de contenidos de esta receta
Ingredientes
Para 16 unidades aproximadamente
- 600 ml leche entera
- 90–100 g chocolate negro para postres
- 55 g Maicena
- 100 g azúcar
- Piel de naranja
- Rama canela
- 1 pizca de sal
- Harina común para rebozar
- 2 huevos
- Aceite de girasol
Cómo hacer la leche frita de chocolate paso a paso
1. Disolver los espesantes. Reserva un vaso de leche fría y mezcla con maicena. Remueve cuidadosamente hasta que no quede ni un solo grumo.

2. Infusionar. Calienta el resto de la leche junto con canela y piel de naranja, cuidando que no llegue a hervir. Tapa el recipiente y deja que la leche se impregne de los aromas durante 15 minutos. Cuela la infusión antes de continuar.

3. Añadir el chocolate. Con la leche todavía caliente, incorpora el chocolate troceado y remueve hasta que se funda por completo. Añade también el azúcar y una pizca de sal.

4. Espesar correctamente. Incorpora la mezcla de leche con maicena y cocina a fuego muy bajo, removiendo sin cesar durante 8–12 minutos, hasta que empiece a borbotear. Deja cocinar 30 segundos más y retira del fuego.
El resultado debe ser muy espeso, brillante y con textura de crema pastelera densa.

5. Enfriar. Extiende la mezcla en un molde hasta un grosor de 2 cm. Cubre con film transparente tocando la superficie para evitar costras. Refrigera al menos 4 horas, aunque es mejor toda la noche.

6. Cortar y freír. Corta en cuadrados, pasa primero por harina y luego por huevo. Fríe a 170–175°C, solo hasta que se dore, y coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

7. Rebozado perfecto. Mientras la leche frita aún está caliente, reboza por azúcar. El resultado es un bocado que recuerda a una trufa frita.

Consejos para esta receta
- Lo ideal es leche entera o incluso semi-entera, porque aporta cremosidad y sabor.









